El Delirio | La Sociedad del Semáforo

Número 4
26 de Agosto de 2010
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Pos, Tales

 

Retrato Hablado:
Luis Ospina - Montajista

A los hijos hay que reconocerlos
(Notas sobre el montaje de La sociedad del semáforo)

26.Ago2010 | Cuando el director Rubén Mendoza me llamó para hacer el montaje de La sociedad del semáforo yo fui el primer sorprendido. Me sorprendió tanto como si me hubiera propuesto intercambiar parejas. Él había sido el montajista de las últimas películas que yo dirigí: La desazón suprema (2004) y Un tigre de papel (2007) y ahora me proponía invertir los roles. La idea me sedujo y acepté el reto. La última vez que yo había colaborado en la edición de una película de un colega había sido en 1987 cuando asesoré el montaje de Más allá de "La tragedia del silencio" de Jorge Nieto. Antes de eso había sido el montajista de varios amigos (Oscar Campo, Patricia Restrepo, Juan José Vejarano, Luis Crump) y de casi todas las películas de Carlos Mayolo. En su autobiografía ¿Mamá qué hago? Mayolo escribió que yo más que ser el montador de sus películas había sido el domador de sus películas. A Mayolo le encantaba filmar y le desesperaba editar. A mí me pasa lo contrario: sufro en los rodajes y disfruto de los montajes. Como bien lo puso el viejo zorro Jean-Luc Godard: "Montage, mon beau souci" (montaje, mi bella preocupación).

Con un "a sus órdenes" acepté la propuesta tentadora de Rubén y procedimos a intercambiar los roles. Quedaba un problema por resolver. Si ahora el editor de mis películas se había convertido en el director, ¿quién, entonces, lo iba a reemplazar? Yo aprendí a editar en moviola pero nunca pude con la edición virtual; siempre he necesitado un operador. Hicimos casting de operadores y nos decidimos por Jonathan Palomar, joven egresado (como Rubén), de la Escuela de Cine de la Universidad Nacional.

Varios meses antes yo había leído una de las tantas versiones del guión y encontré en él algo del espíritu de Agarrando pueblo, película también anárquica y con actores naturales que rodé 32 años antes con Carlos Mayolo. Decidimos que la película se iba a editar a medida que se filmaba. Como era con actores de la calle, iba a haber mucha improvisación en el rodaje y mucha corrección sobre la marcha, en parte por la dificultad de rodar en las calles del centro de Bogotá la inmunda. Mientras pasamos las horas y los meses editando mis películas Rubén y yo trabamos amistad en más de una acepción de la palabra. En algunos de esas conversaciones me mencionó a Agarrando pueblo como una de las películas que lo habían impulsado a querer hacer cine. Yo siempre he dicho que lo que más educa es el mal ejemplo. De alguna manera La sociedad del semáforo es hija de Agarrando pueblo. Y como a los hijos hay que reconocerlos, un día superé mi horror de los rodajes (y de la procreación) y me dirigí al cruce de la calle 6ª con carrera 3ª, donde se respiraba la actividad frenética de un hormiguero de gente (cineastas, saltimbanquis, hombres estatua, botafuegos, mendigos y chirretes de todas las pelambres) en el que se confundían los actores de la película con los ñeros curiosos de la familia Miranda. Juan Carlos Gil operaba una cámara en mano mientras Sofía Oggioni, trepada en una grúa de bomberos, maniobraba la segunda cámara. El asistente de dirección Jacques Toulemonde, con megáfono en mano, daba órdenes para dirigir la escena (y el tráfico). Gabriele "el zardo", trepado en el tubo de un semáforo, le colocaba un harness a un niño negro para simular un ahorcamiento. Al ver esto se me vino a la mente la imagen terrible del linchamiento descrita por Billie Holiday en "Strange Fruit". Rubén, maestro de ceremonias de este circo de tres pistas y cuatro semáforos, conservaba la calma ante el caos imperante y coreografiaba le secuencia a rodarse. Por uno u otro motivo se repitió la escena varias veces. Y así pasaron las horas hasta que hice mutis por el foro. No me gusta ver sufrir a los amigos.

Puesto que la película se estaba grabando en video con una de esas cámaras de alta definición que ya no usan cinta (no recuerdo cuál, imposible acordarse pues cada mes sale un modelo nuevo), hacer el backup era todo un operativo de seguridad y tráfico; todos los días había que subir lo grabado a un disco duro en la oficina de la producción y llevar una copia a mi casa donde se estaba editando. Uno nunca sabe, el diablo es puerco y en este país de ladrones y piratas todo es posible.

El proceso de montaje fue de un total de siete meses. Durante el rodaje Jonathan y yo íbamos organizando el material para conformar un primer corte, todo esto sin la presencia del director. Este primer corte en bruto duraba tres horas. Al final del rodaje Rubén se fue de Bogotá para darse un merecido descanso. Mientras tanto Jonathan y yo seguimos depurando el montaje. Cuando Rubén regresó ya le teníamos un montaje de dos horas y media, que él -- a su vez,-- corrigió y aumentó, dándole vueltas al material y sugiriendo cambios. Jonathan y yo acatamos sus órdenes y le entregamos una nueva versión, que luego Rubén trabajó solo en su casa. Al mismo tiempo Jonathan se llevó la película en un disco duro para su casa e hizo otra versión. Se confrontaron luego las diferentes versiones y se tomaron unas cosas de una y otras cosas de otra hasta que hicimos una proyección privada con los productores Diana Camargo y Daniel García y varios conejillos de indias. Se oyeron comentarios y se tomaron en cuenta las sugerencias. Finalmente Rubén tomó las riendas del asunto y conformó lo que sería la versión final. Jonathan y yo no participamos de esta fase final, en la que se le incorporó la música de Velandia y se hizo la mezcla final.

Hace unos días fui a cine y pasaron el tráiler de La sociedad del semáforo. Sentí, por primera vez, el orgullo de ser padre y, como una madre, espero expectante el alumbramiento en las salas de cine del país.

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Pasatiempos y educativos

Ten Vidio

Delirante llamado a la conciencia ecológica
26.Ago.2010 |Llega otra pieza audiovisual de la película LA SOCIEDAD DEL SEMÁFORO, esta vez el teaser oficial que se encuentra rotando en las salas digitales de Colombia. Con este mensaje, esperamos que sean un poco más cuidadosos con el planeta y recuerden: El cine es bendito para la salud (En salas desde el 24 de septiembre).
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La Jerga del Semáforo

Nuevos esta semana.26.Ago.2010

Asfalto: Hace falta que alguien tape huecos. Y sobre todo que se destapen.

Sociedad: So-ciega. Viene de sosegar pero en realidad es mucho lo ciega.

Desayuno: Anti-ayuno. Ayunar al revés. Comer por orificios impensados.

Ascensor: Mesmo descensor. Que también asciende. En ciertos países lo que se mueve no es el ascensor, sino el edificio. Se le dijo.

Comidita: Un diminutivo estúpido de algo que se necesita en grande para una chancheadita.

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El Horóscopio de Romelia

Escorpión
26.Ago.2010 | No le de cuerda al niño con las cuerdas que puede que se le suelte la cuerda y quede pendiente de un hilo. Cuando imita a su muchacho con la risa y el puño a la mesa del comedor, en el que ha escarbado previamente sin comer todo lo que quisiera, y luego dice "¡burlémonos de la que nos burlamos, planazo!". Las hadas madrinas siempre están dibujadas con harpas, ¿o esas son las sirenas? Recuerde que la voz que educa no es lo mismo que decir "vos". Ritmo, mucho ritmo. Leer más

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